Hoy he podido conversar, después de varios intentos, con uno de esos amigos a los que nunca ves y en el alma siempre están presentes. Mi amigo, murciano para más señas, se vio forzado al exilio "por motivos laborales" allá por 1984 y, desde entonces, no le he vuelto a ver. Hemos seguido manteniendo el contacto telefónico y por correo, pero hoy, gracias a una suerte de invento llamado Skype y a la colaboración de mi niña, he podido charlar animadamente con él sin preocuparme de los cuartos.
Cuenta Antonio que donde vive actualmente, en los Estados Unidos, es costumbre tomar café continuamente. De ahí se explica que el americano sea un café suavecito mezclado con abundante agua, justo lo contrario del café que aquí tomamos, fuerte, fuerte. Esto me ha recordado que tenía a bitácora un poco olvidada, así que aquí estamos de nuevo, reabriendo el bar para proponer, hoy, a la parroquia, un exquisito combinado con café. Su nombre,
Café Brulot. Sus ingredientes:
- Café expresso, ya preparado en máquina
- Barra de canela
- Corteza de limón
- Clavo
- Terrón de azucar
- Coñac
Para prepararlo, hay que añadir en una taza el café, que ha de estar muy caliente, la canela el limón y el clavo. Impregnamos con coñac el terrón de azucar, preferiblemente en una cucharilla, y le prendemos fuego. Justo antes de apagarse lo soltamos sobre la taza, y rociamos con un poco de coñac, al gusto.
Publicado por amaretto el día 05-09-05 a las 18:37:20 # URL # Trackbacks() # Comentarios(No permitidos)